miércoles, 15 de diciembre de 2010

Crónica del primer #picadonacypop femenino. Nace la #UBCC

La mañana del sábado: Algo que no veía hace rato. Pero ahí estaba, rumbo al centro, ansiosa, deseosa de conocer a mis compañeras, de descubrir la cara tras el avatar de esas chicas que parecían tener tanto en común conmigo. Llegando a la cancha veo dos chicas sentadas en la puerta, me preguntaba si eran ellas, como preguntarles… Era un estúpido ataque de preguntas porque en este caso nosotras no éramos un grupo de twitteras convocando a un picado: era un picado que nos convocaba a nosotras…

Con frases sin sentido y señas que no simbolizaban nada ellas entendieron lo que quería decir. Con una naturalidad repentina intentábamos asociar nombres, caras y avatares mientras recordábamos que no sabemos jugar al fútbol… y las veces que intentamos, en vano, dejar el pucho. No nos importaba: ahí estábamos y queríamos romper el hielo.

Inventándonos nombres nuevos dividíamos entre rojo y blanco en un intento de reconocernos, e intentando dar lugar a un atuendo deportivo. Ya esperando la cancha completamos el equipo, sobre la hora: cinco contra cinco y quien les habla, la lesionada jugando a la fotógrafa.

Arranca un partido que parecía de metegol… Con miedo, del ridículo y, principalmente, de lastimar a una compañera: 10 hachas en potencia. Rústicas pero insistentes, 10 rojitas agotadas preguntaban la hora… “Muchachas, recién van 5 minutos…”. Hay fue evidente que había que meterle onda, incluso con el calor del mediodía y los chicos de las canchas aledañas mirando con curiosidad, baba y extrañeza.

Después de un entretiempo de agua, fotos y twitteos desde los blackberry las chicas se volvieron players. El alma y el cuerpo en la cancha. Apareció una @florbenson de increíbles pelotazos junto con una @RominaArriola que no dudó en ponerle el cuerpo. Figura indiscutible @MissBgui con sus pisadas riquelmeanas aunque @Mechiarranz no se quedó atrás, dejando (literalmente) el cuerpo en la cancha: en el piso… y en la pared. El partido sorprendió con goles, marcas y caños y 2 arqueras con futuro: @CeciScotty y @giselitar, aunque le haya adjudicado el mérito a una Evita que ilumina desde el cielo.

Cada caída, golpe y queja significó parar el partido. “Tendríamos que usar canilleras…” se escuchó por ahí. Por suerte no hubo heridas considerables, aunque el domingo fueran todas rengas…Estoy convencida que la próxima habrá menos crema y más elongación.

Para la vuelta al vestuario ya había nacido la mística. Había mucho más que compartir que jabones y toallas… Había nacido la #UBCC

martes, 2 de noviembre de 2010

Grondona y su convocatoria a la derecha más reaccionaria

Creo que ya todos estamos al tanto de la última analogía poco feliz de Grondona, esa donde compara a la juventud que apoya este gobierno con aquellos seguidores de Hitler o Mussolini... ¿Nos está tratando de fascistas? Claro que no! En principio, busca desprestigiarnos desde el fanatismo, quiere que aparezcamos ante los ojos del país desprevenido como enceguecidos, enamorados de un líder al que seguimos sin reflexionar, como si no tuviéramos pensamiento crítico. Pero no Mariano, nosotros no somos como esos quienes adhieren a tus comentarios, no nos dejamos engañar por ningún pelotudo que anda por ahí bajando líneas y excusándose en la máscara de la objetividad. Tenemos intereses bien claros y definidos y no tenemos problema en decirlos porque creemos en ellos y creemos que así construimos un país mejor para todos. ¿Porque vos no revelas tus verdaderos intereses ante todos?, ¿Porque negás posturas que supiste mantener sin escrúpulos? Claramente por culpa y vergüenza no es...

Grondona también nos comparó con el partido Comunista en la Rusia previa a la URSS, agregando, además, que este es un escenario similar al de “situaciones pre-revolucionarias”... Me recuerda a las agrupaciones civiles, político y militares sin casi nada en común que se unían con un solo objetivo: Defenderse de la amenaza comunista. Nosotros no somos comunistas Mariano y lo sabes muy bien. No hubo consignas de revolución en Plaza de Mayo. Nuestra "revolución" es gradual e institucionalizada. A diferencia de los gobiernos que vos respaldaste nosotros creemos en la democracia y consolidamos nuestros cambios dentro de ella y con los mecanismos que esta establece. Si no tuviéramos un profundo respeto por la democracia y una gran convicción por consolidarla mediante el ejemplo, créeme que hijos de puta como vos no podrían caminar por la calle...

¿Entonces cual es el problema? Que si bien no somos ni comunistas ni revolucionarios representamos una amenaza, no? Una amenaza a los intereses de esa derecha a la que vos, como siempre, reaccionario, intentas convocar, mediante el miedo (como siempre). Haciéndole creer a tus seguidores de derecha y, bastante ignorantes, por cierto que somos una masa (al mejor estilo Le Bon) donde nos barbarizamos y actuamos por instinto, como autómatas que responden a un líder cuyas principales intenciones pasan por destruir la economía de sectores de altos ingresos y gran poder. Sabés tanto como nosotros que nada de eso es verdad, pero no había mejor verso que ese, no? A ver si así logras convencer a alguien que salga con los botines de punta como si fuera tu brazo armado, no sea cosa de que a este gobierno de zurdos se le ocurra averiguar que cosas pasaban durante la dictadura... Manotazos de ahogado, intentos desesperados por tapar una realidad que estalló en la cara de aquellos que no querían ver...

lunes, 1 de noviembre de 2010

La izquierda en la Argentina

Hace un ratito llegué del recital de Ska-p. En un momento hacen subir al escenario a (supuestamente) obreros de la Fábrica Zanón, recuperada por los obreros... Cosa que ya habían hecho la última vez que habían tocado en Buenos Aires. Aplaudo, con ganas. En eso empieza a hablar un chica, que, en pocas palabras venía a pedir la liberación de un compañero que estaba detenido en Marcos Paz por "Oponerse a la opulencia de Israel" y ahí empecé a pensar: ¿Realmente en este país alguien puede estar preso por oponerse a la estrategia de Israel?, ¿Por defender Palestina?, ¿De verdad?. Mis dudas ya habían empezado... Ni hablar de que carajo tenía que ver la recuperación de la fábrica con Israel, pero ponele que pase. La piba siguió, empezó a arrojar números que parecían referir a cantidades de "presos políticos" que hay en el país y dije para mis adentros: "Nena... ¿Presos políticos? ¿Seguro? ¿No te estarás yendo un poco al carajo?" y la piba remató "Porque este gobierno que dice que defiende los DDHH y no lo hace...": para mi ya era completa. Eran, a mis oídos, los típicos discursos de la izquierda de este país, esa izquierda fragmentada, cuyos votos no le alcanzan para tener, siquiera, representación parlamentaria. La piba ya se había ido y la banda empezó a tocar... La situación me había dejado pensando, incomoda, con los brazos cruzados... y mientras todos bailaban yo reflexionaba sobre si el problema de esa sensación era yo... o no. Y ahí es cuando la pregunta se me vino a la cabeza: ¿Que lugar ocupa la izquierda en este país? Porque siempre están ahí, oponiéndose: Al gobierno, a los políticos, a los ricos, al establishment, a quienes ya no piensan como ellos, a los empresarios, los dueños, los patrones, la clase alta, la media, los directivos, bue, en fin: A todos. Si este gobierno no hizo nada en materia de derechos humanos ¿Quien lo hizo?, ¿Quién lo va a hacer? ¿La izquierda? Y pensaba... recordando las últimas palabras de la chica "luchemos por una sociedad más justa, más libre, más equitativa" y me pregunté ¿Así la van a lograr? ¿Oponiéndose a todo? ¿Si ustedes ganan las elecciones se van a oponer a ustedes mismos también? ¿Van a hacer la famosa revolución? ¿Y después la revolución que nos libera de las consecuencias de la revolución anterior, y así? ¿De que revolución me hablan? ¿Así vamos a avanzar? Así vamos a tener una sociedad mejor? ¿O construyendo, apoyándonos, colaborando...? ¿Porque en vez de agarrar las banderas y salir a quejarnos no salimos a ayudarnos?
Recordaba las palabras de Hebe de Bonafini, cuando decía que "El enemigo ya no está en la Rosada", pensaba en su alejamiento de la izquierda y en su declaración de que "la izquierda es funcional a la derecha" y adherí, con tristeza. Porque si la izquierda es casi inexistente, el eje se corre hacia la derecha... y la izquierda con posibilidades electorales va a estar cada vez más al centro, acortando el espectro político. Cuando la izquierda boicotea los proyectos de la centro izquierda, si, no hay dudas que termina por beneficiar a la derecha. ¿Eso en pos de que? ¿De su actitud "revolucionaria"? Comparable a la "rebeldía" de una criatura que le miente a la madre... Ser rebelde es otra cosa muchachos!! Es pensar por uno mismo y oponerse a lo que nos presiona, nos lastima, nos perjudica, nos usa en su beneficio sin que lo notemos! (Sino para que Marx pensó tanto en el fetichismo!) ¿Que clase de izquierda es capaz de pelearse con las abuelas de Plaza de Mayo? Esas que en plena dictadura salieron a denunciar lo que estaba pasando! ¿Y ustedes vienen a hablar de presos políticos? Ayuden a construir chicos! Sean más críticos! Sean ideológicos pero no fanáticos enceguecidos! Porque el encasillamiento nos vuelve boludos.
Les pido que reflexionen, porque, a mi entender: se están confundiendo de enemigo.

sábado, 30 de octubre de 2010

Plaza de Mayo

El miércoles fui a la Plaza de Mayo, por primera vez que yo recuerde. Ante la mirada extrañada de mis amigas y mi familia, agarré mis cosas y me fui al encuentro de algunos conocidos que iban a ir... Así llegamos al centro. Caminaba entre la gente, en silencio y miraba las caras, el dolor que se veía a través de esos ojos, la fe con que llevaban sus banderas, todo era contagioso. Conocí algunas personas de lo mejor y compartimos algunas horas ahí, charlando. Yo colgaba mirando a la gente, incorporando en mi cuerpo ese fenómeno increíble. Más tarde volví a mi casa, quise cenar mientras hacía zapping entre los noticieros y las imágenes me hicieron estallar en llanto: Estaba cayendo. Me conecté y gente que no había visto en la vida me pedía que sea fuerte, me transmitía un cariño que se sentía sincero y generaba una empatía incompresible para quien no lo vive. Me sentí parte... parte de algo enorme que se comparte con gente llena de optimismo, de fe, de compañerismo. Lloré toda la noche hasta que me dormí, a la mañana me levanté y puse la tele. Empezaba el velorio y estallé en llanto otra vez, no podía parar. Tenia los ojos rojos, hinchados... Entendí que en el único lugar donde me iba a sentir acompañada era de nuevo, en la Plaza. Esta vez agarré mis cosas y me fui sola para allá. Sentía que no importa a quien fuera a tener al lado, iba a ser buena compañía. Llegué allá y me encontré con Belén, a quién no conocía personalmente pero me permitió acompañarla. Me puse con ella en la fila para entrar a la Rosada y ahí empezaron las 5 horas que estuvimos esperando ahí. Era muy raro... El dolor que me había hecho llorar todo el día se había guardado un rato dando lugar a una sensación de esperanza, ver toda esa gente en la plaza no tiene precio. A Belén no la sentí como a alguien que acababa de conocer, la sentí como si la conociera de toda la vida. Con ella iba a compartir el momento que ninguno de mis amigos iba a entender. La gente con quien compartíamos la fila nos daba fuerzas. Las miradas nos decían "vamos chicas, entren a darle fuerzas a Cristina que lo necesita" y asumimos el compromiso. Solo quería entrar y decirle que sea fuerte, solo eso. Y no sabia si me iba a salir alguna palabra. Cinco horas después me di cuenta de que estábamos por entrar. Empecé a temblar, no sabía que hacer. Agarré el celular, mandé mensaje diciendo que estaba por entrar, después me pregunté ¿para que? Si nadie iba a entender lo que sentía en ese momento... El cuerpo me temblaba, el corazón me latía como nunca, sentía que se me iba a salir de verdad, me transpiraban las manos y no me salía palabra. Miraba las toneladas de flores y mensajes y se me humedecían los ojos, pero las lágrimas no querían salir: Si ella nos quiere transmitir fuerzas a nosotros, nosotros a ella también, pensé. Y ahí estaba, de la mano de Belén, adentro de la Rosada. Lo primero que vi fue a Chavez, y solo pensé: "Que bueno que esté acá para apoyarla", acto seguido la vi a ella, que nos miró cuando Belén le gritó que la amaba. El segundo que nos miramos me dejó helada y mi alma le gritó que tenga fuerzas. Ella no tiene idea de lo profundo que ese deseo era. Y ahí ya estábamos afuera, shockeadas, tristes, pero con más conciencia que nunca de que ese era el momento para redoblar fuerzas. Me fui convencida de que daría lo que fuera por defender esto, me fui llena de orgullo de poder compartir ese momento con gente tan comprometida como uno, mirando a futuro y deseando construir, y me fui con la certeza de que nunca fui a un lugar con tanto sentimiento como esa Plaza.

Y un día me encontré formando parte...

Muchos (especialmente quienes no me ven seguido) me preguntan últimamente como y cuando fue que me volví Kirchnerista... Muchos saben, y al que no, les cuento, que yo a Cristina no la voté, ni hablar de Néstor, todavía la ley no me lo permitía. Que me pasó? De repente allá, cuando corría el otoño de un 2008 que hoy parece tan lejano, miraba la tele y empecé a sentir el bichito de la incomodidad en el cuerpo... Se me vienen a la cabeza las imágenes, "el campo" y sus reclamos... todo el país giró entorno a la 125 esos meses. Ahí, empecé a sentirme como el salmón, veía a la gente con esos carteles de "todos somos el campo" y pensaba... yo no soy el campo, ellos tampoco son el campo! Miraba a mi familia y pensaba, ustedes mucho menos son el campo! Y me sentí sola. En esa soledad, un día, tiempo después, un domingo en que terminado el partido mi tele quedó en la Tv Pública, voces que desconocía hablaban a mis espaldas... Me sentí acompañada y pregunté que era lo que estaba mirando... Era 678. Ese programa, con sus pro y sus contras fue un espejo. Me abrió la ventana y me mostró que en algún lugar, había mucha gente que estaba sintiendo lo mismo que yo. Un paso fundamental, frente a un silencio que parecía imponer la mirada social... Decir que eras kirchnerista era como decirle a Hitler que sos judio. Y así empecé a apoyar y dudar y pensar desde el silencio... Hasta que un día otro fenómeno moderno me sorprendió: Twitter. Cuando lo logré usar, fui encontrando gente que pensaba como yo, con quien poder discutir e intercambiar opiniones, a quien decirles lo que me pasaba sin ningún tipo de temor... Esa gente me veía a mi como kirchnerista, me dijeron peronista, me dijeron nacional y popular, hasta que en un momento me hice cargo. Salí del closet diciendo que era K. Mis amigos me empezaron a mirar de reojo, mi familia también, gente que apenas conocía se empezó a sentir más cerca que nunca y de repente ahí estaba... En Plaza de Mayo, llorando desde el alma la partida de un hombre que cometí el error de no apoyar, pero que no voy a olvidar en mi vida...